
El lunes llego por fin mi amor de sus “vacaciones” con su papá. Es increíble como alguien nos puede hacer tanta falta. Casualmente esos días sin él no ocurría ninguna noticia emocionante, en las tardes no había nada que hacer y los días pasaban de una manera muy monótona… Si ya sé que todo esto suena muy dependiente de… pero no se solo ocurre sin que uno lo pueda controlar mucho. Incluso dentro de mi inconsciente deseo de verlo, hasta algunas inseguridades se me metían en la cabeza, inseguridades que al verlo y sentirlo conmigo desaparecieron casi por arte de magia. Entonces comprendí que lo necesitaba mucho y de que mi amor por él estaba llegando a límites nunca antes conocidos por mi conciencia. Llegó de sorpresa en la noche, y salí a verlo, nos abrazamos y sentí tanta alegría junta que sentí que ya iba a colapsar… pero bueno… no colapse, por suerte. No me dieron mucho tiempo para verlo así que tratamos de condensar todos los besos y cariños lo más que pudimos en 5 min. que inevitablemente se convirtieron en 30… no lo pudimos hacer en menos tiempo. Luego pensé en mi papá que estaba adentro y me imaginé su cara de enojado entonces tuvimos que despedirnos y nada entré a mi casa y no me dijeron nada. Al otro día si me lleve algunas reprimendas pero estaba feliz de haberme reencontrado con mi niño y eso. Sólo estoy feliz.

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